Considerado uno de los músicos italianos más importantes, compositor, arreglista, multiinstrumentista y especialista en metales, Mauro Ottolini se graduó en Trombón y Trompeta en el 93 con las máximas calificaciones en el Conservatorio de Verona y, unos años más tarde, se licenció en Jazz en el Conservatorio de Trento. Tocó durante 12 años en la Orquesta Arena de Verona, pero decidió dejarlo para dedicarse a la música que más le apasionaba: el Jazz. Además del trombón como instrumento principal, se adentra en el lenguaje de todos los instrumentos de metal, como el sousafón, la trompeta, el fliscorno, la trompeta baja y el bombardino. En 2012 ganó el premio nacional de la crítica "Top Jazz" como "mejor músico de jazz italiano". Ha sido galardonado como compositor y arreglista con varios premios de la crítica. Participa en varios proyectos con el gran trompetista de jazz Enrico Rava, y presume de colaboraciones con Kenny Wheeler, Dave Douglas, Paolo Fresu, Trilok Gurtu, Stefano Bollani, Jan Garbarek, Franco D'Andrea, Carla Blay, Fabrizio Bosso, Frank Lacy, Steve Swallow, Tony Scott, Han Bennink, Maria Schneider, Gary Valente, Sean Bergin, y con algunos de los grandes nombres de la música negra mundial como Grace Jones, Amy Stewart, Joe Bowie. Toca, arregla y compone para los grandes nombres de la música italiana como Vinicio Capossela, Lucio Dalla, Patty Pravo, Rossana Casale, Alberto Fortis, Gino Paoli, Giuliano Sangiorgi, Negramaro, Subsonica, Daniele Silvestri, Raphael Gualazzi, Gaetano Curreri, Morgan, Renzo Rubino, Malika Ajane, Simona Molinari, Karima, Petra Magoni, Roy Paci, Brunori SAS y muchos otros.
Ha enseñado en la Universidad de Nueva York e impartido cursos en importantes academias e instituciones, como el Conservatorio Superior de Jazz de París, una de las escuelas más importantes de Europa. Un encuentro muy especial e inspirador fue con el trombonista Steve Turre. Gracias a él, Mauro aprendió a tocar caracolas de mar, lo que, con talento y locura, le llevó a realizar un proyecto bastante ambicioso: así nació el álbum "Sea Shell", un disco y un dibujo animado que son un acto de respeto hacia el universo marino. Este proyecto, producido por el sello Azzurra Music, contó con el apoyo de Greenpeace, Legambiente, Umbria Jazz y otras organizaciones.
Ha dado conciertos en China, Brasil, Tailandia, Polonia, Alemania, Austria, Suiza, Francia, Noruega, España y Portugal, y aparece regularmente en los carteles de los festivales italianos más prestigiosos. Ha participado en la grabación de más de 300 discos, 30 de ellos con su propio nombre.
Recientemente ha sido nombrado Embajador de la UNESCO para la Cultura en el Véneto por su contribución artística e innovadora a la música.
En 2019, a raíz de su trabajo de investigación sobre conchas -el álbum 'Sea Shell'-, el Museo Malacológico de Cupra Marittima le dedicó el descubrimiento de un nuevo tipo de concha, bautizándola como'Turritella Ottolinii'